junio 2026
La historia de los derechos LGBTQ+ en Croacia destaca por avances tempranos en los Balcanes. La actividad sexual entre personas del mismo sexo se despenalizó en 1977 con el código penal de la República Socialista de Croacia, un hito que la convirtió en pionera en la antigua Yugoslavia. La Cámara Médica croata ya había eliminado la homosexualidad de su lista de trastornos mentales en 1973. La guerra de independencia de los 90 frenó el progreso, pero los años 2000 marcaron un renacimiento con la creación de asociaciones y manifestaciones públicas.
El primer Orgullo en Zagreb se celebró el 29 de junio de 2002, enfrentando violencia inicial de extremistas, pero ha crecido hasta reunir miles de personas en paradas anuales pacíficas. El debut del Orgullo en Split en 2011 trajo choques graves, revelando resistencias en zonas conservadoras, aunque las ediciones posteriores han sido más seguras y masivas. Estas marchas han elevado la visibilidad y transformado opiniones, pese a obstáculos como el referéndum de 2013 que definió el matrimonio como heterosexual.
Desde su ingreso a la UE en 2013, Croacia ha progresado legalmente: leyes antidiscriminación desde 2009 protegen por orientación sexual e identidad de género. La Ley de Unión Vitalicia de 2014 otorga a parejas del mismo sexo derechos en herencia, salud y impuestos, sin adopción conjunta. El apoyo público aumenta, con los Orgullos impulsando el diálogo en una sociedad católica mayoritaria. Para visitantes internacionales, los Orgullos croatas combinan energía vibrante con paisajes impresionantes, desde el bullicio de Zagreb hasta la costa adriática. El activismo continuo combate crímenes de odio y busca igualdad matrimonial plena, consolidando a Croacia como referente en Europa sudoriental.